“LOS TRES PODERES DEL ESTADO ESTÁN COMPROMETIDOS PARA ERRADICAR LA VIOLENCIA Y GENERAR UNA PERSPECTIVA DE GÉNERO”

“LOS TRES PODERES DEL ESTADO ESTÁN COMPROMETIDOS PARA ERRADICAR LA VIOLENCIA Y GENERAR UNA PERSPECTIVA DE GÉNERO”

Así lo afirmó el Abogado Juan Manuel Cabral, capacitador del taller sobre enfoque de género desarrollado este viernes en el Multifuero de Santa Rosa, en el marco de la “Ley Micaela”.

Este viernes 14 de febrero, se llevó a cabo el “Taller sobre Perspectiva de Género”, en el Juzgado Multifuero con asiento en Santa Rosa.

La actividad estuvo dirigida por el Abogado Juan Manuel Cabral y la Mediadora Ileana Chirinos.

El curso, consistió en una réplica de la capacitación autorizada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación para el cumplimiento de la Ley Nacional N°27.499, denominada “Ley Micaela”, en memoria de Micaela García, una joven víctima de violencia de género, que fue violada y asesinada en 2017 en la provincia de Entre Ríos.

A fin de desarrollar algunos de los conceptos más sobresalientes que se abordaron durante el taller, la Delegación de Prensa de la Tercera Circunscripción dialogó con Juan Manuel Cabral.

  • ¿Qué se entiende por “perspectiva de género”?

Hay una idea de creer que, cuando hablamos de género, estamos hablando de una manera estilizada o académica de referirnos a las mujeres. Y en realidad, hablar de mujer u hombre, es una condición biológica, dada por la naturaleza. Cuando hablamos de género, estamos hablando de un concepto social y cultural que le damos a las personas.

  • ¿Cuál es el aporte del enfoque de género en la sociedad?

El enfoque de género es una herramienta que nos permite visualizar que las diferencias entre los hombres y las mujeres no son solamente por una cuestión biológica, sino que hay otras diferencias que nosotros construimos como sociedad, con respecto a lo que es o debe ser una mujer.

Esas diferencias han variado con el tiempo, pero se han transformado en diferencias, en jerarquías y en violencia. Por ejemplo, en algún momento consideramos que había “ciudadanos” y que había “esclavos”. Ahí hay una diferencia entre personas humanas. Unos tenían derechos y otros no.

También podemos visualizar una jerarquización entre quienes tenían títulos de nobleza y quienes no. Era la manera natural en la que se desarrollaron ciertas sociedades en una época determinada.

Esas ideas han ido evolucionando, pero nosotros nos hemos dedicado a encontrar otras diferencias. Por ejemplo, al decir que “el hombre es el sexo fuerte, la mujer es el sexo débil”; “el hombre produce, la mujer reproduce o concibe”. Si bien esa idea se está desarmando, se está deconstruyendo, la realidad es que aún existe, y que posiblemente sigamos creando diferencias que no deberían existir, si consideramos que los seres humanos somos todos iguales, que todos tenemos dignidad y que todos tenemos derechos por igual.

  • ¿En qué contribuye la perspectiva de género a la función pública? ¿Y a la judicial?

En la función pública, es totalmente necesario contar con perspectiva de género porque la sociedad es diversa, entonces no podemos tener una función pública y, en el caso que nos toca, un Poder Judicial, con una visión única o mayoritaria, porque la sociedad va a seguir siendo diversa. Entonces, para poder comprender los fenómenos sociales e intentar hacer un aporte para solucionar los problemas que tenemos entre las personas, necesitamos un Poder Judicial que tenga esa perspectiva, que pueda comprender todas las realidades para cumplir su función y dar una solución a las personas.

Si uno analiza la estructura del Poder Judicial de la Nación, está integrado por más mujeres que hombres. Ahora, cuando uno revisa las funciones, las responsabilidades, los grados de autoridad; en la base del Poder Judicial, esto es, empleados y empleadas, funcionarios y funcionarias, hay mayor cantidad de mujeres. Pero a medida que se sube hacia la cúspide, la cantidad de mujeres se reduce. Esta composición del Poder Judicial no es igualitaria, no es diversa, y si además se le suma que esas personas, independientemente de que sean hombres o mujeres, no tienen perspectiva de género, mal luego vamos a poder intentar entender y resolver los problemas que llegan al Poder Judicial.

  • ¿Qué recursos ofrece el Estado para la atención y la prevención de la violencia de género?

Los 3 Poderes del Estado, a nivel nacional y provincial, están comprometidos para erradicar la violencia, y además generar una perspectiva de género. ¿Por qué digo esto? Porque, no fue la primera vez, y lamentablemente no va a ser la última, pero hubo un caso de una chica que se llamaba Micaela García, que era militante política, pero también participaba activamente en el movimiento #NiUnaMenos. A la salida de una discoteca en Gualeguay, Entre Ríos, fue violada y asesinada por una persona que tenía antecedentes de agresión sexual. Fue un caso tremendo y paradójico. Alguien que militaba, participaba especialmente en esta temática, termina siendo víctima de violencia. A partir de allí el Estado decidió dictar una Ley, que es conocida como Ley Micaela, en la cual obliga a todos los que integran los 3 Poderes del Estado, independientemente de su cargo o jerarquía, a capacitarse sobre perspectiva de género y violencia contra la mujer. Cuando digo “la mujer”, es porque se trata de un grupo particularmente vulnerable, pero la violencia puede ser contra cualquier persona.

Esa ley nacional, también tuvo repercusión a nivel provincial, porque San Luis dictó la adhesión a esa ley. Con ello vemos como los Poderes Legislativos de la nación y de la provincia hacen su aporte para empezar a solucionar estos problemas.

Por otro lado, tenemos el Poder Judicial, que mediante su organización de justicia y de los distintos juzgados o competencias, intenta evitar, disminuir y sancionar este tipo de situaciones. Y por suerte, los magistrados tienen cada vez más recursos para intentar solucionar estos problemas. Pero necesitamos del compromiso de todos: del que está sufriendo la violencia, de denunciar, como así también el que la observa. Desde el Poder Judicial, o desde cualquier lugar del Estado, si observamos este tipo de situaciones, tenemos la obligación de actuar. Y esa responsabilidad va del primero al último: del policía que toma la denuncia; del funcionario o empleado en mesa de entrada, que tiene que darle prioridad a este tipo de casos, de las autoridades, de todos.

Y también la responsabilidad es del Poder Ejecutivo. En el caso de Nación, se creó recientemente el Ministerio de la Mujer, Género y Diversidad. Y la provincia de San Luis cuenta con la Secretaría de Estado de la Mujer. En ambos casos, vienen desplegando distintas acciones para evitar, disminuir este tipo de situaciones.

Los programas van mutando, pero básicamente tienen que ver con la posibilidad de abrir canales de comunicación para recibir estas denuncias, para la contención, para obrar de nexo con el Poder Judicial que es el encargado de intervenir en este tipo de situaciones. También la articulación con las ONGs para poder recibir a personas que son objeto de violencia, no sólo a mujeres, sino también a niños, niñas, ancianos, etc.

Hoy el Poder Judicial y el Poder Ejecutivo están capacitando sobre esta temática. Es un aporte más del Estado para concientizar y poder visualizar TODOS, desde el lugar que nos toque, que debemos evitar las situaciones de violencia, denunciarlas y sancionarlas.