ALBERTO FERNÁNDEZ TRABAJA UNA ALIANZA ESTRATÉGICA CON LA UIA Y PONE COMO PRIMER OBJETIVO LA BAJA DE TASAS

ALBERTO FERNÁNDEZ TRABAJA UNA ALIANZA ESTRATÉGICA CON LA UIA Y PONE COMO PRIMER OBJETIVO LA BAJA DE TASAS

El candidato visitó la sede central de la cámara empresaria y coincidieron en los ejes centrales del próximo plan productivo.

(LPO).- Alberto Fernández visitó la sede central de la Unión Industrial Argentina (UIA), en un encuentro que buscó sellar una alianza estratégica para encarar con más respaldo y volumen político el duro camino de reformas económicas que serán fundamentales en los primeros días de un eventual nuevo gobierno.

La idea del ex jefe de gabinete es retomar el histórico discurso industrialista del peronismo para que los empresarios del sector se encolumnen detrás de su candidatura frente a los pésimos resultados del gobierno Macri en la materia.

Sin embargo, hasta el momento el desplome de la actividad manufacturera no garantizaba un apoyo del sector. De hecho, la ex presidenta ha estado interpelando sin éxito desde hace meses a los principales dirigentes industriales en sus discursos en el Senado, destacando las inéditas pérdidas patrimoniales que sufrieron durante la gestión Cambiemos.

Alberto firmó un acuerdo con la UIA y pidió a los piqueteros no cortar las calles. 

Por ello, Alberto prometió a los popes industriales una política económica muy diferente a la efectuada en la última presidencia de Cristina. No es casualidad que en ese sentido haya nombrado como su principal referente económico a un fuerte crítico de la estrategia industrial del kirchnerismo como Matías Kulfas, que goza del reconocimiento de la UIA por su expertiz en el ámbito fabril.

Queremos una Argentina industrializada y pujante, pero que no se olvide de los más vulnerables. Por eso necesitamos un gran acuerdo.

Agradezco a Miguel Acevedo y a los integrantes de la Unión Industrial por recibirme y por su voluntad de trabajar entre todos para lograrlo.

Las autoridades de la central empresaria coinciden en el análisis del equipo económico albertista de que hay que solucionar con suma urgencia el problema de las Leliq para bajar las tasas y desarrollar un fuerte plan de financiamiento productivo. "No hay plan económico viable con tasas al 80%", repiten.

Se trata de un tema muy delicado que compromete el balance del Banco Central y tiene a los bancos en vilo. Muchos economistas advierten por el riesgo inflacionario de tener que emitir una enorme cantidad de pesos para abonar esos compromisos a las entidades financieras, mientras que indican que inevitablemente se terminará aplicando un "plan bonex", algo que en el equipo de Alberto niegan y aseguran que van a evitar.

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Otra de las reformas prioritarias que se conversó en la reunión fue la tributaria, un pedido de la UIA con el que Alberto se comprometió. Se acordó que seguirá un criterio federal al beneficiar ciertas regiones alejadas de los puertos, se bajarán impuestos orientados a la producción como ingresos brutos, se eliminarán las retenciones a las exportaciones de productos industriales y economías regionales y se cuidará el mercado interno, lo que sugiere que podrían aumentar algunos aranceles a productos importados.

"Fue una buena reunión, hay una conciencia compartida de que el país tiene que encarar una política de desarrollo que tiene que tener una visión federal y que hay que cuidar a las economías regionales y a las pymes", indicó a LPO uno de los empresarios partícipes.

El encuentro duró alrededor de dos horas y reflejó un clima de afinidad que demuestra lo lejos que quedaron los días de luna de miel que los líderes de la principal cámara empresaria mantuvieron con el gobierno de Macri en los primeros años de mandato.

De hecho, se produjo un día después de que Miguel Acevedo haya dejado plantado al presidente Macri en su exposición en el Coloquio de la central en la provincia de Córdoba en el que prometió bajar el impuesto a las ganancias de las pymes.

"Lamento que Acevedo se tuvo que ir a Buenos Aires, porque justamente este es un espacio donde por suerte cada uno vino a plantear su punto de vista en libertad", dijo Macri, que no dejó pasar el destrato.