REMODELACIÓN MICROCENTRO

05.12.2013 07:44

Los trabajos de ensanchamiento de veredas, enmarcados en el Plan de Modernización y remodelación del microcentro, avanzan con mayor rapidez que lo previsto. A pocos días de que se de por concluido el tramo de San Martín, entre Junín y Pedernera, los trabajadores de “Ciudad Feliz” comenzaron a ensanchar la vereda de Rivadavia, entre Junín y Pringles.

Poco más de un metro se ampliará la actual acera que une la Catedral, en un extremo, hasta la histórica escuela Paula Domínguez de Bazán. 4 metros con 25 centímetros será la futura amplitud. Y antes que finalice diciembre esperan poder finalizarla. La estética del nuevo tramo continuará la que viene desarrollándose en las semipeatonales y los ensanches ya realizados.

Dado el ancho de esta calle, no fue necesario cortarla –como en San Martín-, por lo que no se obstaculizará el tránsito vehicular mientras duren los trabajos.

Las labores en esta vereda serán más sencillas, dado que no existen problemas con los cables. En pocos días se ha levantado el antiguo suelo en más de la mitad de la cuadra y pronto comenzarán a colocar el nuevo y definitivo piso.

Mientras que el tramo de San Martín, sólo resta culminar la colocación de las luminarias y de un par de cestos de basura. Además, de las lógicas tareas de limpieza que necesita toda finalización de obra. Se estima que en los próximos días se dejará habilitado este tramo para el disfrute de los vecinos.

Como se recordará, el proyecto de renovación y remodelación del microcentro se propone privilegiar al peatón y desalentar la circulación vehicular, para descomprimir el congestionado tránsito en la zona de mayor densidad comercial.

Abarcará el rectángulo que comprende calles Chacabuco, Pedernera, Colón y 9 de Julio, y también avenida Illia, constituyendo una de las intervenciones urbanísticas más importantes que se ejecutará en la ciudad capital, en las últimas décadas, y que modificará sustancialmente el comportamiento peatonal y vehicular.

En todo el microcentro existirán veredas más anchas y confortables, con cestos de basura, maceteros y bancos para el descanso. Un sector que estará liberado de contaminación visual (a partir del ordenamiento de la cartelería y el enterramiento subterráneo del cableado). Con una estética unificada en cuanto a pisos, columnas de luminarias y dársenas, entre otros detalles. Además, al ser semipeatonales, no se podrá estacionar y tampoco se permitirá el sobrepaso vehicular, aunque existirán dársenas para carga y descarga de mercadería y ascenso y descenso de pasajeros.