FUNCIONARIOS MUNICIPALES EXPLICARON EL MANEJO DE LA BASURA

25.07.2014 12:54

Un grupo de funcionarios municipales integrado por Ana María Garraza, Roberto Espinosa, Carlos Marini y Juan Levraux, explicaron ayer el manejo que la Municipalidad de San Luis efectúa con respecto a la disposición final de los residuos domiciliarios. Roberto Espinoza, director de Medio Ambiente dijo que “Por primera vez en la historia de la ciudad existe un sistema de gestión de residuos sólidos urbanos. Sólo 16 municipios en el país tienen un sistema similar. Se ha realizado una gran inversión que aún no termina”.

“En la Ciudad se reglamentó una ordenanza para la separación de residuos; se firmaron convenios con supermercados para la entrega de bolsas que permitan tal división de desperdicios. Trabajamos para concienciar, capacitar y cambiar los hábitos acerca de la disposición primaria de los residuos. Se implementó un sistema innovador de contenerización y automatización de los residuos. Los cambios no serán rápidos pero en algún momento hay que comenzar y esta gestión ha tenido el coraje de hacerlo”.

“Además, más de 200 comercios han sido notificados sobre la reglamentación de la ordenanza que establece la entrega de bolsas oxi-degradables para el traslado de mercaderías. Los doce supermercados más importantes de la ciudad, pertenecientes a cuatro firmas, permitirán que la municipalidad asesore y capacite a los vecinos directamente cuando terminan de realizar sus compras, dentro de las instalaciones. Esto sucederá dentro de los próximos 10 días. Es importantísima para el  éxito del tratamiento efectivo de los residuos sólidos urbanos, la adecuada separación de origen. Si se mezclan los residuos no se puede distinguir a simple vista los residuos reciclables: papel, cartón, metal, vidrio y plásticos”.

Por último, Juan Levraux, director de Recolección de Residuos, realizó un recuento de las mejoras que los trabajadores del Centro de Disposición Final (CDF) han experimentado desde el inicio de la actual gestión. Levraux dijo que “cuando  nos hicimos cargo encontramos gente en situación de vulnerabilidad. Trabajaban directamente en la fosa, sin baños ni vestuarios. El galpón con el que contaban estaba lleno de máquinas obsoletas que necesitaban ser reacondicionadas. Dimos cuenta de todo esto y a través de 6 millones de pesos llegados desde Nación revertimos la situación. Se adquirió equipamiento específico, se realizaron mejoras en la báscula, en la pala cargadora, y se adquirió una moderna planta de recolección de residuos con capacidad de trabajo de 10 toneladas por hora. Se mejoraron las condiciones con vestuarios y baños confortables y modernos. A los trabajadores se les realizaron contratos, se incorporaron 30 trabajadores más através de la conformación de una cooperativa de trabajo. El cambio ha sido rotundo, de 180°”, aseguró Levraux.
“En cuanto al sistema de recolección de residuos, se implementó el moderno sistema de contenerización. La segunda etapa se ha completado con la colocación de 100 nuevos contenedores que se suman a los 150 ya emplazados. Quedan 50 para completar el número de 300, que ya están armados y prontos a colocarse. El sistema es beneficioso de múltiples maneras: en los contenedores no ingresan roedores ni moscas, no se generan olores nocivos ni infecciones, puesto que son desinfectados todas las noches. Son realmente modernos, de última generación. La implementación de este sistema nos ha permitido tener prácticamente todo el radio de las cuatro avenidas con contenedores cada 50 metros. Para el territorio fuera del microcentro hemos solicitado ya la incorporación de dos camiones compactadores nuevos que estarán llegando dentro del próximo mes. Podremos trazar nuevos recorridos que harán más eficiente el trabajo. Nos basamos mucho también en el sistema de reclamos de la Municipalidad y observamos una mejora, aunque aún existen puntos conflictivos, sobre todo por las nuevas urbanizaciones”.

Respecto a las dificultades que se presentan externas al servicio, Levraux dijo “hay vecinos que sacan los residuos fuera de los horarios solicitados. Muy temprano o luego que el camión ha pasado. Esto permite que muchos animales destruyan las bolsas y esparzan la basura. Tratamos de coordinar bien con los vecinos y pedirles mayor colaboración. Un tema que se presta para la confusión es cuando los vecinos sacan de los hogares bolsas muy grandes con escombros y deshechos vegetales. Por razones vinculadas con posibles accidentes de trabajo, los recolectores no están autorizados a llevarse ese tipo de bolsas. Para tal fin existe el área de limpieza urbana que cuenta con su propio cronograma de trabajo. Además,  debe abonarse un canon municipal para tal  servicio. Algunas quejas de los vecinos provienen del desconocimiento de esta normativa”.

Por último, Carlos Marini explicó aspectos referidos a la modernización del CDF con la incorporación de la cinta para reciclar: “Hemos mejorado en un cien por ciento el trabajo de las personas. Trabajan todo el tiempo bajo techo, abrigándolos en invierno y refugiándoles en verano. Hay una trituradora que muele algunos productos reduciendo el volumen en una proporción del 10 a 1. Existen dos prensas y próximamente tendremos una playa muy grande para comenzar a trabajar con el “compost” que luego se usa como abono orgánico y posibilitará trabajar en viveros y plazas”.

“Para tener una dimensión de la mejora puede atenderse el siguiente dato: al inicio de la gestión del Intendente Ponce, el CDf recuperaba el uno por ciento de lo que ingresaba, a través de un servicio privado. Actualmente ese porcentaje se ha multiplicado de manera considerable y se espera continuar avanzando en este sentido”.
Por su parte Ana María Garraza, directora de Derechos Humanos, dijo que “Alberto Rodríguez Saa ha acusado públicamente al proyecto municipal encabezado por el Intendente Enrique Ponce de violar los derechos humanos de los cartoneros. Pero suena a tragedia lo expresado por esta persona, que fue delator durante la última dictadura, generando que algunas de las personas a las que delató y acusó fueran asesinadas. Para hablar de derechos humanos primero hay que tener estatura moral, y Alberto Rodríguez Saá no la tiene”.