EL GOBERNADOR LES REGALÓ CUNAS A LAS TRILLIZAS CEJAS

23.04.2018 07:40

La familia de Rodrigo y Rosa este viernes recibió una gran sorpresa: el gobernador Alberto Rodríguez Saá, atento a sus necesidades, les obsequió cunas para las pequeñas Alana, Irina y Arlenne. Además, con ayuda del mandatario, están cerca de terminar una ampliación de su hogar.

Rodrigo y Rosa son padres de cuatro niños: Agustín de 11 años, y las trillizas Alana, Irina y Arlenne, que nacieron el 24 de febrero. Con poco más de 50 días de vida, las bebas desde hace una semana que están en su hogar del barrio 600 Viviendas de La Punta, tras haber estado internadas debido al peso con que nacieron.

Pese a la gran alegría de la llegada de las tres pequeñas, los padres tenían un problema: el factor económico. La familia estaba construyendo una ampliación que sería la habitación de las nenas, pero debido a los gastos de salud y de pañales y leche, entre otros, debieron detener la construcción.

No obstante, esta historia de vida llegó hasta los oídos del gobernador Alberto Rodríguez Saá, quien delegó en la jefa de Protocolo y Ceremonial, Stella Gil, la responsabilidad de ponerse a disposición de la familia. “Ella estuvo junto a nosotros para todo lo que necesitáramos”, comentó Rosa.

De hecho, fue Gil quien les entregó las cunas a los padres en representación del primer mandatario puntano.

“Estamos muy agradecidos por las cunas para las bebas. Cuando nacieron, el gobernador nos prometió la finalización de una ampliación que era la habitación de las bebas, que por la situación económica no pudimos hacer, y hoy es un sueño casi cumplido”, contaron emocionados los padres.

Las trillizas fueron el resultado de un tratamiento de fertilización asistida. Rosa y Rodrigo, después de tener a Agustín, buscaron tener más hijos, pero por cuestiones de salud no pudieron.

“Fue un proceso largo”, contó Rosa, quien además explicó que cuando hicieron el primer intento a través de la fecundación in vitro no funcionó. “El segundo intento son ellas”, dijo sonriente, mirando a sus trillizas que descansaban en un sillón.

“Había muchas posibilidades de que fueran dos. Pero tres, no. La posibilidad de que fueran tres era del 0,9%, y ahí están ellas”, manifestó la mamá, y agregó: “Se portan súper bien. Tienen los horarios establecidos para comer y dormir de cuando estaban internadas. Igual, siempre Alana se despierta primero a comer”.

Al ser consultados sobre el significado de los nombres, los padres contestaron: “Arlenne significa promesa de Dios; Irina, la que trae paz, y Alana, es armonía. Ese nombre lo eligió su hermano”, dijeron.