“EN LO QUE HACE A FEMINISMO, LA NEO DERECHA FASCISTA AMENAZA CON RETROTRAERNOS A LA EDAD MEDIA”

27.11.2017 07:33

(SLN).- La periodista y escritora Sandra Russo habló en Villa Mercedes sobre “Los feminismos y las feminidades”, en el Día de la No Violencia hacia la Mujer.

“Tengo una perspectiva del feminismo no separada ni un centímetro de mi concepción política”, dijo la periodista. “Si hubiese venido hace tres años a hablar de estos temas hubiese estado un poco menos alarmada (…) Si uno traza un hilo histórico, lo que esta neo derecha fascista global -que empieza a estar distribuida en distintos gobiernos en la región y Europa- lo que vienen a desmantelar son cuestiones que, en lo que atañe a las mujeres y feminismo, echaron raíces a fines del siglo XVIII, en la Revolución Francesa”.

“Cuando pensábamos que venían por la década ganada o que volvíamos a los ‘90 o a los ‘60, en realidad los hechos nos demuestran que, en lo que hace a feminismo, nos retrotraen a la Edad Media, es una especie de posmodernidad francesa que quiere suprimir lo que ha sucedido en los últimos tres siglos”, apuntó.

Fueron algunos de los pasajes del mensaje que dejó Sandra Russo en la tarde del sábado en el Anfiteatro de la UPRO, invitada por la Biblioteca Popular Antonio Esteban Agüero, con la colaboración de organizaciones como Sidiu, comisión de asociados del banco Credicop, Facultad de Ciencias Humanas (UNSL), Más San Luis, Secretaría de Extensión (FCEJS-UNSL), ADU, Programa Género Sociedad Universidad, Partido Solidario, ASDE, CTA, CTERA y PC San Luis y Villa Mercedes, entre otras.

La periodista de Página 12, ex panelista de 678 y de amplia trayectoria en medios gráficos y audiovisuales, sostuvo que en la Argentina “está viniendo el ataque al feminismo como sucede en Chile, Perú, Colombia, Brasil y Paraguay”. Contó que esa embestida de la neo derecha tiene su base en lo que postulan dos teóricos argentinos (Nicolás Márquez y Agustín Laje) autores de “El libro negro de la nueva izquierda”, en el cual formulan que “suprimida la amenaza del proletariado que ya no representa un movimiento de resistencia y no pelea por nuevas conquistas sino por ser explotados, es decir, por tener empleo, han llegado a la conclusión que los nuevos movimientos rebeldes, que llaman de izquierda o anti hegemónicos, va a venir de las minorías que luchan por sus derechos, por ejemplo los movimientos feministas o de diversidad sexual”.

“Entonces, se han propuesto desarraigar las conquistas de género que tanto costó alcanzar. Entendiendo como género en lugar de sexo: venimos al mundo siendo hombres o mujeres y a partir de esto lo que es un hombre o mujer se culpe de una manera histórica a través de los mandatos que recibimos y las expectativas de una sociedad en relación a nuestra identidad sexual”.

En el inicio de su charla y a propósito de carteles que parte del público mostró, “Milagro Sala presa política”, Sandra Russo contó que visitó a Milagro hace dos meses y la describió como una mujer que llevó adelante un tipo de “maternidad andina” muy distinta “a la exhibida como modelo desde la cultura de masas que consumimos diariamente a través de los medios de comunicación, sobre todo de la televisión. La que nos habla de mujeres blancas heterosexuales, con instituto maternal, que deben ser proveídas por un varón, protegidas por un varón”.

“Las mujeres que no cumplieron con ese mandato han sido castigados. Milagro está siendo castigada no solo porque nunca en su vida se puso tacos, ni usó rímel; porque tiene la piel del color que no es del agrado de los medios y del poder en un continente donde debería ser más frecuente que gente oscura ocupe lugares institucionales. Sin embargo, sí ocupa lugares en en obras de construcción, en trabajos fatigados que no son los mejores…Y después nos preguntamos si somos o no racistas. Basta con pasar en una obra de construcción para darnos cuentas que Argentina es un país profundamente racista”, comentó.

Se refirió, además, a la “falsa disyuntiva que escuchamos en boca de madres, de comunicadores y de famosos. Latiguillos como ‘yo no soy feminista soy femenina’, un tipo de frases hechas, como decía Orwell, que usa el poder para generar consensos y naturalizar formas de concebir una realidad vaciada de sentido”.

“Parece mentira que aún no hay ningún programa feminista en la Argentina, explícitamente feminista. Es algo es escandaloso. Son cosas que tenemos que dejar de naturalizar ¿Por qué no nos escandaliza que Tinelli les haya cortado la pollera a las bailarinas y que el cuerpo sigua siendo una mercancía para que haya más anunciantes?”, se preguntó.

“La única manera de despertar de algunas pesadillas es liberándonos de la cultura de masas para poder discutir esto que tiene que ver con nuestra posibilidad de ser felices. Para muchas generaciones de mujeres, sentirse realizadas era casarse y tener hijos, o ser madre y trabajar o para otras tal vez eso que llamamos realización no exista porque es también una ilusión, que va a llegar un momento en que vamos a dejar la tensión porque somos seres humanos y la felicidad dura momentos y nos tenemos que dar con la angustia existencial, que no lo arregla con un marido o con un niño precioso, ni con ningún otro mandato que nos han querido incorporar…”, remarcó.

(Fuente: San Luis Noticias)