CON EL AVAL DEL PAPA FRANCISCO, HARÁN PÚBLICO EL LIBRO DE BAUTISMOS EN LA ESMA ENTRE 1975 Y 1979

11.01.2018 08:10

Allí funcionó un centro clandestino de detención y torturas durante la última dictadura militar.

Elisabetta Piqué - LA NACION

Roma.- Después de reunirse hoy (por ayer) durante una hora con el Papa en su residencia de Santa Marta, en el Vaticano , el obispo castrense argentino, Santiago Olivera, anunció que recuperó el libro de bautismos de la capilla Stella Maris de la ESMA -la ex Escuela Mecánica de la Armada, uno de los mayores centros de detención clandestinos durante la dictadura -, un documento cuya existencia no se conocía, que será hecho público en breve.

"En este libro figuran los 127 bautismos realizados en la ESMA entre los años 1975 y 1979. Tenemos que investigar, puede ser que algún marino haya bautizado allí a su hijo, pero puede ser que otros no", reveló Olivera, aludiendo a la terrible historia de dados a la luz en la ESMA por mujeres detenidas, luego desaparecidas.

Olivera, que fue designado por Francisco obispo castrense en marzo del año pasado, anunció su intención de dar a conocer y "poner a disposición" este documento inédito en las próximas semanas, después de tratarlo con el resto del episcopado y con la Comisión ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), que la primera semana de febrero será recibida por el Papa.

"No sé si habrá mucha información en el libro de bautismos de la ESMA , pero por lo pronto es un dato que se pueda conocer a los niños que fueron bautizados allí entre el 1975 y 1979, para alguien que necesite saberlo", dijo Olivera, que contó que lo puso al tanto de esta novedad a Francisco, que le dio su aval.

"Al Papa le pareció muy bien, le pregunté por los modos, si dárselo a uno, o no y él me dijo de socializarlo a la prensa y de ofrecerlo y cuando vuelva (a la Argentina) lo hablaré con Ojea, con la comisión ejecutiva y buscaré el modo de presentarlo en la línea de disponibilidad, apertura y transparencia que él ha impulsado", dijo Olivera, que hizo el anuncio antes de la presentación de un libro que escribió sobre el Cura Brochero, que fue traducido al italiano, en la sede de la Radio Vaticana.